El Juego. Didáctica de la Educación Inicial II


TRABAJO
PRÁCTICO DE
DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN INICIAL II


TEMA: El Juego;
ESPACIO CURRICULAR: Didáctica de la Educación Inicial II;
CURSO: 3° Año;
PROFESORA: Bigoglio Liliana;
ALUMNA: Escobar Yamila;



EL JUEGO
 “La educación inicial fundamenta su didáctica en la reconocida necesidad del niño de jugar. Tal como lo afirma Winicott, el niño juega para expresar sentimiento, controlar su ansiedad, adquirir experiencias, establecer contactos sociales, integrar su personalidad y comunicarse con la gente. Entonces, el niño juega para conocer y conocerse, es decir para aprender y en este sentido sus propósitos coinciden con la intención educativa. La didáctica del nivel inicial, desde sus orígenes, ha reconocido esta necesidad y ha intentado imprimirle dirección y sistematización. Estos intentos han sido muy variados a lo largo de la historia de la educación de este nivel, sin embargo, todos ellos han respetado la necesidad infantil de jugar. Diríamos que las diferencias se enmarcan en la concepción de juego, de aprendizaje y de infancia. Reconocida la necesidad infantil de jugar es necesario aclarar que el juego es un espacio propio del niño, en el que el adulto desempeña su rol, no para determinar a qué, cómo, con qué y con quien jugarán, sino actuando sobre los intereses, creando el espacio de juego, ampliándolo, enriqueciendo y facilitándole el recorrido hacia el conocimiento” Duprat y Malajovich (1987).
En el contexto escolar  se da una suerte de tensión entre juego y enseñanza. El  juego se convierte en tal según la intencionalidad del jugador, por lo tanto el docente puede promover situaciones lúdicas pero quienes otorgan el verdadero carácter lúdico a las situaciones son los niños. En este sentido la intencionalidad del docente está limitada por la decisión de los niños y a su vez la intencionalidad de los niños está enmarcada en el contexto escolar que de por sí pone condicionamientos al juego,  diferentes de los que existen en otros contextos.
Jugar y enseñar pueden plantearse como opciones antinómicas, opuestas excluyentes entre sí, sin embargo hoy sabemos que si bien el juego en la escuela adquiere características diferentes a como sucede el juego del niño en otros contextos, esto no le quita sus características y rasgos propios que como actividad lúdica posee.
La intencionalidad docente, la enseñanza,  puede adquirir distintas formas, diferentes matices,   éstas hacen que las relaciones entre enseñanza y juego también  se configuren con diferentes particularidades. Trataremos de caracterizar tres  diferentes modos en que se han entendido las relaciones entre juego y enseñanza en el nivel inicial:
1-Enseñar por medio del juego (“Jugar para....”) perspectiva que afirma que  el juego es el medio privilegiado para llevar a cabo la enseñanza.
2-Enseñar o jugar (“Jugar por jugar”) que sostiene la idea de que Juego y Enseñanza son actividades incompatibles/contrapuestas.
3- Enseñar y jugar (“Jugar en el contexto escolar”) perspectiva que explica que la enseñanza puede abrir, potenciar las posibilidades de juego del niño. La enseñanza incluye entre otras modalidades la presentación de propuestas lúdicas que intentan promover el juego del niño. Si bien las propuestas lúdicas comprometen contenidos escolares y una intervención docente deliberada en función de los objetivos educativos, el jugador, el niño es quien decide si juega.
Lo importante es poder distinguir que muchos verdaderos juegos necesitan contar con saberes para jugarlos como así también reconocer que hay saberes que se pueden ir enseñando y aprendiendo durante el desarrollo del acto de jugar; es decir no tienen condición previa; por lo tanto, al dominar los saberes −contenidos comprometidos en los diferentes juegos − el niño jugador aprende a jugar (por ejemplo, toma en cuenta el punto de vista de otro jugador y actúa en consecuencia), enriquece sus aprendizajes y el juego mismo se vuelve más desafiante.
Entonces el juego es considerado contenido a enseñar y también constituye, en algunos casos,  el contexto en el que cobran verdadero significado algunos contenidos que resulta necesarios aprender para lograr dominar diferentes niveles o etapas del juego, pasando del conocimiento más incipiente  exploratorio, vinculado con la familiarización del formato del juego hasta lograr un dominio más pleno en el cual el niño puede  apelar a estrategias diversas  participando con mayor placer y dominio de la propuesta.
Relaciones entre Juego y aprendizaje.
 Las relaciones entre juego y enseñanza pueden expresarse considerando al juego (en tanto propuesta lúdica del docente) como contenido y medio privilegiado para enseñar diferentes saberes comprometidos en los diferentes juegos en el nivel inicial y (en tanto manifestación del niño) como un derecho de la infancia a ser respetado y atendido en la escuela infantil, rico en oportunidades para ampliar los aprendizajes a lograr por los niños; por lo tanto, es importante enseñar a jugar.
Tipos de juegos:
•           Juego dramático
•           Juegos Tradicionales
•           Juegos Grupales
•           Juegos de Construcción
•           Juego-Trabajo
EL JUEGO DRAMÁTICO.
El juego dramático como estructura didáctica  está presente en todos los textos de didáctica de la Educación Inicial desde los años 70  y en los precursores como juegos de roles más dirigidos.
Una  diferenciación que propone Lydia Bosch (1968:216) entre lo que ella denomina:
“El juego dramático es espontáneo y tiene lugar libremente, sin la dirección de la maestras. Surge en el periodo de juego libre, en el rincón de la muñeca o en las actividades de construcción (…) en la dramatización creadora la maestra jardinera ejerce una guía más directa, ya que orienta a los niños estimulándolos a pensar, sentir y crear su propio diálogo y acción; ayudándolos a definir situaciones y a seleccionar roles. La trama de la dramatización puede ser original –creada por los propios niño- o puede estar basada en un poema, un cuento, una canción, una situación de la vida del jardín o de la vida diaria”
Con estas dos nominaciones Lydia Bosch está incluyendo dos formas de intervención docente con diferentes grados de libertad y autonomía en las decisiones que pueden tomar los niños y ambas Juego dramático y dramatización creadora, dice así: necesarias de incluir en las propuestas del jardín.
La diferenciación que establecen Beatriz Ortiz y Alicia Zaina(1998) sobre Juego dramático y Teatro. Las autoras citadas afirman que mientras en el juego dramático “lo esencial es propiciar la expresión genuina y espontánea de los chicos” en el teatro “su esencia es la representación de un texto dramático”. En este sentido señalan que en el juego dramático “las situaciones que se dramatizan son creadas por los participantes del juego. Por medio de él desempeñan diversos roles, desarrollan su personalidad, canalizan emociones, sentimientos y necesidades; exploran, resuelven conflictos.” “Otra diferencia está dada en la presencia o no de espectadores, los parlamentos que se memorizan en el caso del teatro y se improvisan en el caso del juego dramático. Es decir, si tomamos las variables referidas a: el tema/guión, escenarios/escenografía, presencia o no de espectadores, podemos ubicar el juego dramático y la actividad teatral en los extremos de un continuo reconociendo en la transición propuestas de dramatizaciones de cuentos, poemas, canciones que sin constituirse en un texto para memorizar e interpretar definen algunos desenlaces de acciones  a las que los jugadores han de atenerse y respetar. Así  podemos reconocer diferentes grados de libertad desde el juego dramático, como lo plantea Lydia Bosch; el juego libre, en el que los niños deciden temática, escenarios, guiones, etc.; hasta la representación teatral, en la que todo está definido por el autor del texto.
Es una estructura didáctica que se caracteriza por:
-Proponer  una alternativa de juego al grupo en su totalidad (juego dramático como dispositivo grupal) o a un subgrupo como parte del juego en el rincón de dramatizaciones (juego dramático en pequeños grupos) durante el período de juego-trabajo.
-Centrarse en el juego de roles, protagonizado,  el juego del “como si”
-Proponer a los chicos la elección de diferentes  roles, materiales, escenarios, etc.
Los niños en su totalidad juegan alrededor de una propuesta planteada por el docente o por ellos mismos. La actividad puede suponer la asunción de diferentes roles (...), y requerir la preparación previa de los elementos de juego. Por ejemplo, jugar “al supermercado” o “a la estación de tren” obliga a un acondicionamiento previo del espacio y de los materiales, y demanda de los niños asumir diferentes roles en el juego simbólico.
Ofrece a los niños la posibilidad de:
-Representar diferentes roles sociales o imaginarios.
-Interactuar en un pequeño grupo y en el grupo total al mismo tiempo.
-Elegir materiales y roles a desempeñar.
-Sistematizar información sobre los diferentes contextos sociales.
El docente ha de:
-Crear junto con los chicos el escenario. O armarlo anticipadamente.
-Armar diferentes espacios, caracterizarlos, ambientarlos, ubicar muebles, elementos, etc. reales y/o ficticios a modo de utilería disponible para que se pueda utilizar.
-Proponer distintos temas de juego e  incluir también  las propuestas de los chicos o bien habilitar espacios para que se desarrollen temáticas que surjan solo de los niños.
-Presentar diferentes materiales con diferente grado de estructuración. Los materiales han de preverse en cantidad suficiente según sea el número de niños.
-Coordinar la elección de roles, distribución de materiales
-Incentivar el inicio del juego, si es necesario protagonizando diferentes roles
-Observar con atención los diferentes desarrollos que surjan de tal manera de enriquecer los siguientes propuestas de juegos.
-Mediar en el caso que se susciten conflictos.
-Transmitir los modos sociales de actuar según los diferentes roles que se representen.

LOS JUEGOS TRADICIONALES.
Esta categoría o tipo de juego busca hacer presente su inclusión en la cotidianeidad del jardín. Recuperar los espacios de los juegos tradicionales implica acceder a propuestas valiosas por sus formatos, por sus requisitos casi mínimos de condiciones físicas para desarrollarse y también confirmar una vez más su potencial lúdico y convocante dado que ningún chico se resiste a participar interesado  de un “Lobo estás” o de un  “Martín Pescador” o un “Veo veo” , “las palmaditas” mientras se espera que los compañeros terminen alguna actividad, como parte importante de la jornada junto con la hora del cuento y la poesía, el canto y juego libre en el espacio abierto si lo hubiera.
Los juegos tradicionales permiten que los niños compartan con sus padres y abuelos momentos plenos de bienestar, los grandes disfrutan al recordar y seguir jugando y los pequeños gozan de recibir un legado que los incluye en el universo cultural de la comunidad de la que forman parte.
Son juegos sencillos que desarrollan muchos aspectos de la personalidad del niño. Contribuyen a lograr una educación integral. Mantienen viva la historia y cultura de los pueblos y se caracterizan por tener un formato claro, sencillo, convocante que invita a la repetición gustosa y alegre. Generalmente plantean desafíos de muchos órdenes que devienen en risas y alegría mientras se van desarrollando las estrategias para lograr ganar.
 Se caracterizan por:
-Trasmitirse de generación en generación a través de la palabra.
-Formar parte de acervo cultural.
-Ser juegos que se realizan  por parejas (las palmaditas, Veo-veo), individuales por turnos (la rayuela, el elástico, saltar a la soga),  o grupales (el gato y el ratón, el gallito ciego, ¿lobo estás? Pisa Pisuela,...etc.) 
Ofrecen a los niños la posibilidad de:
-Conocer y disfrutar de las tradiciones populares.
-Enriquecer su bagaje cultural.
-Disfrutar junto a los adultos de un universo lúdico compartido que permite situaciones de bienestar y alegría jugando con otros.
El docente ha de:
-Presentar los juegos jugándolos con los chicos.
-Generar espacios y tiempos  para reiterarlos.
-Invitar a los padres, abuelos, otros integrantes de la comunidad a que enriquezcan el repertorio de juegos tradicionales que se juegan en el jardín.
La recuperación de los juegos tradicionales se ha de plantear como un gran desafío docente. Saltar a la soga, las escondidas, la mancha, el juego de pelota, la casita, o comprar y vender surgen con la más rica energía. “Todos ellos son una permanente invitación a recuperar datos útiles de tradiciones ancestrales y a buscar los hilos invisibles de la ilusión que desde siempre nos impulsa a jugar y a crear, o sea, a enriquecer y transmitir la cultura” (Cañeque, H. 1991:60)

LOS JUEGOS “GRUPALES”
En esta categoría se incluye, con una finalidad práctica,  todos los juegos que para ser jugados necesitan saberes vinculados con las diferentes áreas del  conocimiento.
 Se caracterizan por:
-Estar centrado en el trabajo con diferentes campos del conocimiento  o de diferentes aspectos del desarrollo. Por ejemplo: juegos motores, juegos literarios, de conocimiento físico, lógicos, corporales, matemáticos, de integración grupal, de reconocimiento, etc.
-Pueden proponerse al grupo total, a un pequeño grupo, o bien ofrecer juegos que se juegan individualmente también.
-Incluirlos como ofertas a ser elegidas por los niños durante el juego-trabajo recuperando el clásico “Rincón de Juegos tranquilos” donde se ofrecen según las edades juegos para ensartar, rompecabezas, el tangram, loterías, dominós, juegos de mesa variados, entre otros.
Ofrecen al niño la posibilidad de:
-Interactuar con los otros compañeros.
-Aprender contenidos vinculados con los distintos campos del conocimiento y/o aspectos del desarrollo
-Aprender aspectos particulares según los diferentes juegos.
El docente ha de:
-Presentar los juegos jugándolos con los chicos (con un pequeño grupo frente al grupo total)
-Observar el desarrollo de los juegos en los pequeños subgrupos, intervenir según lo demande el grupo.
-Socializar modos de resolución surgidos en los pequeños grupos frente al grupo total
Podemos pensar en  juegos grupales  como  una oportunidad para enseñar matemática. Esto lo sostenemos  porque defendemos la presencia de lo lúdico,  defendemos las propuestas que favorezcan el trabajo con otros (por esto grupales), y se plantea pensar en  una oportunidad entre otras tantas porque defendemos la necesidad de pensar en situaciones didácticas diversas, originales, construidas por los maestros en función de los saberes que tienen sus alumnos y de los que desean que aprendan. 

LOS JUEGOS DE CONSTRUCCIÓN
Los juegos de construcción constituyen  una de las propuestas de juego que durante algunos  períodos  han sido “olvidadas”  en las salas de jardín y  al mismo tiempo se las reconoce como  clásicas propuestas de materiales para niños de todas las edades que están siempre presentes con diferentes diseños en todos los hogares.
Es fundamental que en todas las salas de la Escuela Infantil se disponga, al menos, de un equipo de bloques de diversas formas y tamaños para explorar y realizar construcciones formando parte de la oferta de actividades y materiales cotidiana y permanente de la sala. El contar con bloques ofrece a los niños muchísimas posibilidades de combinaciones de piezas que ponen en marcha los procesos propios de los juegos de construcción; permite explorar pesos, tamaños, relaciones entre formas tamaños y equilibrio. Compromete el desarrollo de habilidades motrices, procesos vinculados con la construcción de las relaciones espaciales en la tridimensional y procesos de simbolización en tanto las construcciones, en muchos casos, constituyen representaciones de objeto o escenas reales o fantásticas. Los bloques solos resultan potenciadores como objetos para el juego de construcciones pero también es necesario incluir otros objetos, si se quiere enriquecer el juego  a través del descubrimiento de nuevos modos de ensamblar piezas, de producir máquinas o construcciones tridimensionales alternativas.
Los juegos de construcción se inician  desde que los niños pequeños comienzan a apilar un objeto sobre otro realizando las primeras "fabricaciones"  alrededor de los 18 meses hasta que logra construir en alto escenarios reales y/o fantásticos utilizando bloques o cualquier otro tipo de objetos que permitan ser apilados, ensamblados, encastrados, articulados de diversas formas.
Cuando analizamos los materiales  que se ofrecen para construir, podemos pensar en dos criterios, si creemos en la posibilidad de ampliar la oferta de los mismos para  enriquecer el juego de construcción:
1-    Ofrecer bloques alternativos,
2-    Ofrecer accesorios variados.
En primer lugar reflexionamos sobre ofrecer además de los bloques, otros objetos alternativos para construir. Pueden ser bloques que tengan formas o características particulares que impliquen promover la exploración de diferentes aspectos vinculados con el conocimiento físico como por ejemplo bloques con diferentes planos inclinados, con ranuras que permitan armar palancas, con elementos anexos como poleas, entre otros. También se pueden ofrecer: engranajes y ejes, tubos y sostenes o codos para articular las piezas, tubos de cartón y cajas o planchas de cartón con perforaciones para introducir los tubos, broches.
Todo "conjunto base" armado con material de desecho puede resultar muy interesante para llevar adelante diferentes construcciones. Denominamos "conjunto base" a un número mínimo de objetos a ofrecer para cada niño, o dúos, o tríos que permita combinaciones entre objetos y que cuente con una cantidad mínima de piezas que permita combinaciones alternativas, es decir que ofrezca más de un modo de vincular las partes.
Respondiendo al segundo criterio expuesto se propone ofrecer accesorios que permiten enriquecer la construcción como por ejemplo, autos, muñecos, techos, ventanas, árboles, muebles, animales, carteles, señales de tránsito, botes, aviones, barcos, entre otros,  pequeños, según el tamaño de los bloques. Muchos de estos juguetes representan objetos que forman parte de los contextos sociales en los que vive el niño y tienen características, funciones o roles definidos socialmente, en este sentido su presencia promueve la construcción de escenarios que representan espacios sociales conocidos por los niños: el hogar, la calle, la plaza, el zoológico, el supermercado, y también pueden formar parte de escenarios fantásticos a partir de la asignación de significados ficcionales que los niños le otorguen.
También es importante pensar en  los distintos tipos de actividades vinculadas con los juegos de construcción que suponen considerar  diferentes grados de libertad que se ofrecen a los niños para organizar y desarrollar sus construcciones y su correlato en los diferentes  modos de participación docente.
Se caracteriza por:
1-El juego de construcción es fundamental para una Educación Integral.
2-Los bloques u otros materiales para los juegos de construcción han de constituirse en escenarios permanentes que se ofrezcan como oportunidades para jugar cotidianamente en forma autónoma en las salas.
3-Resulta interesante ofrecer diversos materiales para juegos de construcción que abran la posibilidad de explorar sobre otros aspectos además del equilibrio y peso.
4-Los diferentes tipos de actividades dirigidas, semidirigidas y abiertas aportan experiencias diversas, todas de interés para los niños y a su vez demandan distintos modos de intervención docente.
Los juegos de construcción se caracterizan por ser propuestas en las que los niños pueden combinar diferentes piezas/objetos a veces para explorar y descubrir diferentes productos no esperados a los que le va poniendo nombre; otras veces explorando  cómo lograr el equilibrio  entre las piezas; otras se trata de combinar, ensartar, superponer, ensamblar para desarmar y volver a armar, bien con el objetivo anticipado de representar realidades conocidas en pequeña escala. Así el juego de construcción permite explorar y descubrir como así también buscar los modos de lograr un resultado anticipado.

Ofrecen a los niños posibilidades para:
-Desarrollar la creatividad e imaginación en la búsqueda de modos de combinar las piezas para explorar o para lograr un producto anticipado.
-Experimentar  y construir relaciones espaciales en la dimensión tridimensional desplegando acciones exploratorias que recorren el espacio en largo y en alto a través de los diferentes modos en que se combinan las piezas.
-Apropiarse de conocimientos vinculados con la física al construir diferentes máquinas simples, torres que se sostengan por sí mismas, pendientes, nociones de equilibrio, etc.
-Representar realidades a través de la construcción de escenas y escenarios conocidos por ellos.
 El docente ha de:
-Dar inicio a la actividad ofreciendo escenarios para explorar como así también planteando problemas específicos.
-Ofrecer escenarios con diferentes materiales para que los niños exploren las posibilidades que ofrecen los mismos en sus variadas formas de combinarse, superponerse, ensartarse, etc.
-Plantear problemas constructivos anticipando un posible resultado a lograr, a partir de observar atentamente y  comprender cómo está pensando el niño
-Interactuar dialogando acerca de las diferentes hipótesis con las que los niños accionan para lograr un efecto deseado,

EL JUEGO-TRABAJO.
Pensamos y queremos remarcar la idea de que el Juego-Trabajo, Juego en Rincones o en Sectores es una maravillosa propuesta didáctica característica de la Educación Inicial. Es   una forma de organizar la enseñanza que debería ocupar un espacio del tiempo diario en las salas del Nivel Inicial y que hemos de  reposicionar en el centro de las actividades centrales a desarrollar en las salas, tal como se propone y desarrolla en los años 60 cuando surge como propuesta de la Escuela Nueva. 
Si bien la forma de nominar a esta propuesta, característica del Nivel Inicial varía, lo que queremos señalar aquí es que el juego trabajo en rincones o sectores es una propuesta diseñada por el maestro en la que se presentan materiales desafiantes que paulatinamente se irán variando acompañando aprendizajes de los niños.
El juego trabajo  es una estructura didáctica, un dispositivo que se caracteriza por la presentación de diferentes propuestas de actividades y/o alternativas de juego a desarrollarse en forma  simultánea. En este sentido su lógica organizativa básica es la multitarea.
Las alternativas a elegir  (propuestas y/o materiales) se establecen  en función de contenidos de diferentes campos del conocimiento o de diferentes aspectos del desarrollo que se busca potenciar. También  pueden ser enriquecidas por propuestas que comprometan los diferentes  contenidos de las unidades didácticas y/o proyectos que se estén desarrollando en las salas.
Esta modalidad organizativa centrada en la multitarea resulta  muy respetuosa de las características de los niños menores de 6 años, ofrece la posibilidad de que se armen pequeños grupos donde la participación e interacción entre pares tiene mayores condiciones de posibilidad.
El Juego - Trabajo supone la existencia de diferentes materiales de trabajo de libre acceso para los niños, que permiten actividades disímiles y simultáneas de construcción, dramatización, experimentación, exploración, entre otras.
Ofrece a los niños la posibilidad de:
-Desarrollar su actividad según tiempos y preferencias personales que pueden compartir o no con otros niños.
-Trabajar individual y/o  en pequeños grupos
-Optar entre las alternativas presentadas
-Desarrollar su autonomía en la elección, en los modos de organizar su tarea, su juego, su proyecto, sus interacciones con otros niños y adultos.
-Anticipar/planificar una tarea individual y/o en pequeños grupos
-Enfrentarse a desafíos y problemas presentados en los diferentes sectores a partir de alguna consigna particular o con la sola presencia de materiales.
-Evaluar/reflexionar sobre el proceso y/o el producto de lo realizado.
El docente ha de considerar que:
El inicio de la actividad  incluye:
-La presentación de materiales y/o propuestas por parte del docente (o bien recordar los que ya están en los rincones).
-La coordinación de la planificación de los chicos ayudando-acompañando a  elegir en que rincón van a jugar, con quien, con que materiales, para realizar tal o cual proyecto, etc.
Los chicos para poder elegir tal como lo expresa Galperín (1979)  han de hacerlo “en un marco adecuado”. Esto implica:
- Que las propuestas: han de ser variadas y cada una en sí misma interesante, que plantee desafíos dentro de lo conocido.
Es importante comprender que para  lograr que todos los rincones planteen desafíos no resulta necesaria  la presentación de materiales nuevos cada vez que se desarrolla el período de juego-trabajo para todos los rincones. Si en un rincón hay un material y/o propuesta que aún convoca a los niños, ésta se recuerda  en el momento inicial y se presentan nuevos materiales sólo para otros rincones, aquellos que se considere que sus posibilidades han sido agotadas por los chicos.
-Que las propuestas a elegir sean conocidas por los niños, no se puede elegir lo que no se conoce.
-Que no se han de imponer restricciones a la elección por parte del chico, por ejemplo limitar la cantidad de niños que pueden concurrir  a cada rincón dado que ésta restricción resulta contradictoria con el objetivo fundamental de esta propuesta centrada en la autonomía en la elección.
-Que la cantidad de propuestas no resulte excesiva. Los chicos han de poder percibir la totalidad de las opciones.
El trabajo  en pequeño grupo enriquece y potencia las posibilidades de verdadera interacción entre pares como fuente importante de bienestar con otros en el hacer, sentir y pensar.

La dinámica de esta propuesta supone diferentes momentos: planificación, desarrollo, orden y evaluación que se reconocen en el desarrollo de la propuesta pero se hacen presentes tanto en el inicio, desarrollo y cierre de la actividad.
Estos cuatro momentos no han de ser entendidos de un modo lineal y sucesivo dado que si bien en el primer momento se coordina al grupo para que anticipe y planifique su juego, esto no desaparece durante el desarrollo donde se dan sucesivos reajustes y  replanteos de lo que  van  a realizar  por parte de los chicos. Otro tanto podemos afirmar acerca de la evaluación, dado que puede haber diferentes momentos donde los chicos estén “evaluando”, comparando lo que produjeron, con lo que se habían propuesto sin esperar al momento final.
La evaluación no se ha de reducir  a “controlar” si los rincones  quedaron ordenados. La evaluación tiende a que los chicos “reflexionen” sobre sus procesos y productos  y puedan compartirlo con los otros niños del grupo. El docente arbitrará los medios para garantizar el respeto por los las distintas modalidades de trabajo y producción de los diferentes subgrupos.
Los rasgos característicos del juego trabajo en tanto configuración o estructura didáctica pensada para enseñar son:
-La organización basada en la multitarea
-La posibilidad de ofrecer la libre elección de las alternativas presentadas a los niños
-El trabajo en pequeño grupo
-Respeto por los tiempos individuales y grupales al mismo tiempo.




BIBLIOGRAFIA SUGERIDA.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La enseñanza de la matemática en el Jardín a través de secuencias didácticas.

Paulo Freire- Carlos Skliar...

Ética, trabajo docente- Derechos Humanos y Ciudadanía